¿Quién soy?

¡Hola! Mi nombre es Ana Clara y quiero contarte un poco sobre cuál fue el camino que me trajo hasta acá.

Desde muy joven he sido una persona inquieta y eso me llevó a cuestionarme un montón de cosas y tratar de buscar más allá en cada situación. Muchas veces me sentí fuera de sitio, sola o incomprendida, pero siempre tuve en claro que era más importante vivir de acuerdo a lo que soy que tratar de encajar o pertenecer.

En este camino de autoconocimiento, mis primeros pasos fueron apenas cumplidos mis 20 años con el yoga y la meditación. Ese contacto con el cuerpo y la respiración consciente equilibraron a mi ser de una manera muy notoria. 

También por aquella época, empecé a interesarme por la alimentación, reconociendo lo importante que es la manera de nutrirse y los hábitos cotidianos como pilares fundamentales para tener un cuerpo sano.

Luego vino la maternidad, abriéndome un mundo nuevo en donde una parte de mi identidad murió y otra nació. Gracias a ese nacimiento comencé a conectar con mi energía femenina de otra manera y a compartir saberes en círculos de mujeres.

¿Y cuándo llegó la Astrología a mi vida? Yo creo que siempre estuvo. De una manera muy sutil a veces, y un poco desorganizada al principio. Hace algunos años la descubrí como lo que es: un lenguaje sagrado que nos permite conectar con muchísima información valiosa, y ahí me enamoré de ella.

Estudié en la Escuela de Astrología Casa XI durante 4 años y paralelamente fui experimentando y corroborando toda esa información que iba aprendiendo. Primero en mi propia vida y después en las vidas de quienes confiaron en mí en esos inicios. Para mi sorpresa la resonancia fue muy grande y así, casi sin pensarlo mucho, empecé a dedicarme a la interpretación de cartas natales.

Me gusta sentir que puedo ayudar a otros a descubrirse. Entrar en la historia personal de alguien es un trabajo muy intenso y sagrado, y por eso agradezco y valoro mucho la posibilidad de hacerlo desde la Astrología.

En mis sesiones trato de conectar profundamente con la esencia de cada persona y para ello también dispongo de otras herramientas: las flores de Bach, las gemas y el Tarot.